Escrito por: Eloy Calderon Mamani - Columnista la Nueva Prensa
Abogado y Licenciado en Periodismo
El año electoral que empezamos, no solo esta pintado de una cantidad jamas registrada de postulantes a la Presidencia de la República en la historia electoral peruana, sino la abundancia de oportunistas listos a subirse a cualquier carro que circunstancialmente se encuentre con posibilidades de ganar las elecciones, con tal de lograr satisfacer un interés de tipo personal.
El fenómeno de Ollanta Humala y su alianza UPP-Partido Nacionalista Peruano, es uno de los que la mayor cantidad de estos oportunistas esta absorbiendo. Personajes que después de haber paseando su "sapiencia y ascendencia" por diversas tiendas políticas, ahora se reclaman nacionalistas y de los verdaderos. Algunos se han dado la molestia de viajar a Lima para entrevistarse con el mismo Ollanta Humala y convencerlo sobre sus "competencias y sus capacidades".
Pero al revisar el accionar interesado de nuestros políticos criollos, encontramos casos que nos invitan a la indignación. Resulta por ejemplo indignante, ver en las pantallas algunas ex autoridades municipales como el Profesor Eufemio Flores Mamani, exponiendo sobre la "defensa de los intereses de los puneños", "que en Puno hay muchos oportunistas que venden ilusiones", o que "tal o cual candidato han cometido delitos contra el Estado". Pero este personaje solo ha mirado la paja en el ojo ajeno, sin mirarse en tremendo tronco que existe en el suyo.
Los puneños hemos protagonizado en los últimos cinco años jornadas agotadoras por la carretera Interoceánica, reclamos y viajes por la zona franca para Puno, protestas contra las astronómicas remuneraciones de nuestros padres de la patria, luchas contra la corrupción en el gobierno regional y muchos gobiernos locales, largas jornadas por la creación de la macro región del Sur. Pero jamas, este ciudadano que ahora se acuerda que hay pobreza en Puno, siquiera se dignó en buscar un medio y sentar posición o hacer suyas esas reivindicaciones.
Tal es el atrevimiento del ex alcalde de Lampa, que nos quiere tomar por tontos; que podemos pasar por alto la corrupción que hubo en su gestión, terminando implicado en varios procesos penales. Y ahora quiere vendernos la imagen de un político honesto que intenta alcanzar algún cargo, para que "ahora sí, servir al pueblo".
Pero también los hay otros, que sin haber ocupado aun algún cargo también se desviven por su pueblo, pero solo en las proximidades de las elecciones. Existe un aspirante al congreso de apellido Alvarez Moya, que oculto tras un ropaje religioso ha regresado a la palestra, reclamando votos y con aire pretencioso de auténtico representante de su pueblo. Pero si revisamos las jornadas de lucha del pueblo puneño, ninguna ha merecido la atención de este personaje.
Nos reservamos para mas adelante desnudar a otros políticos criollos que intentan sorprender al electorado. Pero no podemos obviar mencionar a otros políticos vigentes por ahora pero aflorando oportunismo por todos los poros. Ellos tienen como curriculum, una lista de proyectos sin valor, muchas promesas incumplidas, mediocridad hasta el plagio, olvido voluntario del electorado que lo eligió, y acumulación de su riqueza personal. En los últimos días, abrumados por el clamor del electorado y su conciencia, los congresistas Antero Flores y Michael Martinez terminaron por renunciar a una nueva candidatura. Son dos ejemplos, que a la población le agradaría sean seguidos por otros congresistas que han hecho del parlamento su forma de vida.
Si analizamos el desempeño de los cinco congresistas por Puno, es poco lo rescatable que destacar. Puno, termino siendo la oveja negra porque uno de sus congresistas terminó en la cárcel por violar a una menor. El señor Pacheco Villar que se ufana de "mas de 20años entregados a la causa de Puno" ha hecho el perfecto papel de guardián del régimen de Toledo y nada más y la señora Paulina Arpasi terminó en el papel de objeto de marketeo político de Alejandro Toledo y Eliane Karp.
En el contexto regional, nuestros consejeros regionales, con la única cualidad de hábiles dribleadores, con amagues en su precaria carrera política, ya han tocado las puertas de los partidos políticos que van primero en las encuestas. Sin embargo, el electorado debe tomar en cuenta que ninguno, tiene el mérito para reclamar de nuevo la confianza de los votantes; todos terminaron sólo aflorando su incondicionalidad al oficialismo.
De los alcaldes y los regidores, no es mejor su situación. La inacción, el clientelaje político y la irresponsabilidad del manejo de la cosa publica, terminaron lapidándolos. Mientras sus localidades carecen de servicios básicos, tienen problemas en el transporte, el comercio ambulatorio, la planificación de su desarrollo. Pocos se salvan, y podrían intentar una reelección.
Hace dos días como parte de la cátedra universitaria, conversaba con un grupo de estudiantes, y ya no me sorprendió, que ninguno estaba de acuerdo con la reelección de los actuales congresistas. Es muestra expresa un sentimiento que recorre por todos los pueblos del Perú. .
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