La Provincializacion
LA PROVINCIALIZACIÓN

Fuente: Hugo Apaza


NACIMIENTO DEL DISTRITO EN LA REPÚBLICA:

EL REPARTIMIENTO de Juliaca, durante el receso del Protectorado de San Martín, nominal e implícitamente fue convertido en distrito, ya que por Decreto Supremo del 26 de abril de 1822 expedido por el  Supremo Delegado don José Bernardo de Tagle, por primera vez se considera a Puno como Departamento; ésta determinación en 1823 fue ratificado por el Primer Congreso Constituyente del Perú, que reconoció la división de los departamentos en provincias y éstas a su vez en distritos.
El Decreto Supremo del Marqués de Torre Tagle es un documento histórico para el Departamento de Puno; al respecto el Dr. Emilio Romero manifiesta que:
“El 26 de abril de 1822 debe considerarse, pues, como la verdadera fecha de creación del departamento, porque con tal documento se pone fin a la vida política llena de variaciones y modificaciones de la meseta del Titicaca. Este documento es la afirmación rotunda del Perú de prohijar a Puno en su regazo”(33, 264).

Años después se emitió otro importante instrumento legal que reafirmaba la división política departamental. El decreto Supremo del 21 de junio de 1825, que convocaba a elecciones de representantes al Congreso que debía instalarse en 1826, viene a constituir otro dato oficial acerca de la división política del territorio en provincias. Allí aparece el Departamento de Puno con las provincias de Puno, Azángaro, Carabaya, Huancané y Lampa. La provincia de Lampa comprendía a 17 distritos, siendo Juliaca uno de ellos.
En la alborada del Perú Republicano, el distrito de Juliaca ya tenía un Gobernador con Título, y este honorable cargo lo desempeñó el señor Andrés Borda; así consta en un documento de la época que obra en el Archivo Departamental de Puno.
Así observamos que Juliaca, como distrito, emergió conjuntamente con el advenimiento de la República del Perú.

TRAVESÍAS INICIALES DEL DISTRITO:

HASTA EL 2 de mayo de 1854, la ciudad Puno continuaba perteneciendo legalmente a la provincia de Huancané sin ser su capital, pero sí del departamento. A fin de superar esta situación que generaba serias controversias, a partir de 1840 se impulsó el proyecto de creación de la Provincia del Cercado, con su capital Puno. Esta aspiración fue peticionada ante la Junta de Gobierno del Sur, la misma que "convencida de que hacia un beneficio a los pueblos, creó la provincia del Cercado de Puno por decreto del 29 de octubre de 1844". Este decreto no fue ratificado por el gobierno central por lo que no entró en vigencia. Sin embargo, años después, un 4 de noviembre de 1851, los senadores Valentín Ledesma y Manuel de Echenique, presentaron un proyecto que con lentitud lograba abrirse paso.
En plena guerra civil entre el General José Rufino Echenique y don Ramón Castilla, se presentó la ocasión de reordenar política y administrativamente el Departamento de Puno. A iniciativa del Gran Mariscal Miguel de San Román (que había sido nombrado Comandante General de los departamentos del Sur y General en Jefe del Ejército de Reserva por Castilla), el Presidente Provisorio don Ramón Castilla emitió el 2 de mayo de 1854 un Decreto Supremo sin número reorganizando el departamento; y, con el mismo decreto se creó la Provincia del Cercado de Puno, incluyéndose a esta formalmente el distrito de Juliaca anexado de la provincia de Lampa. El distrito estuvo conformado por diez parcialidades y una gobernación; el artículo 1º de la referida norma expresa:
“Se crea la provincia del Cercado de Puno, compuesta de las poblaciones siguientes: Capital: Puno; distritos: Capachica, Coata, Paucarcolla, Tiquillaca, San Antonio, Chucuito, Pichacani, Acora, Cabana Vilque, Atuncolla, Caracoto y Juliaca”.

La anexión a la provincia del Cercado de Puno no gozó de la aprobación unánime de la población de Juliaca, por ello, 25 de abril de 1855, las personas notables de esta población, encabezados por el Gobernador Francisco Montesinos, y los indígenas de las parcialidades de Collana, Chilla, Ayabacas, Escuri, Esquen, Jaran, Chacas, Unocolla, Isla y otras, suscribieron un acta pidiendo la reincorporación del distrito de Juliaca a la provincia de Lampa, el mismo que fue presentado y sustentado ante la Convención Nacional el día 16 de enero de 1856 por el diputado Juan Bustamante.
Años después, en medio de una atmósfera político-social electrizante la Convención Nacional alcanzó al Ejecutivo una Ley por la cual se crean municipios en todos los departamentos del país; esta Ley fue promulgada  el 2 de enero de 1857 por el Presidente Ramón Castilla, y en ella se indica que el distrito de Juliaca tendría un municipio con 5 miembros o regidores. Se tomaron estas medidas, porque era latente una sublevación militar generalizada contra Castilla por los pueblos del Sur. Sin embargo, superada la crisis política, Juliaca continuó con su desarrollo con ínfima ayuda estatal, pero con un amplio deseo de progreso local.

¿POR QUÉ JULIACA QUERÍA SER PROVINCIA?

CON LA presencia de residentes extranjeros y arequipeños, la ciudad de Juliaca acentuó su prestigio de polo de atracción, lo que a su vez despertó el celo de otros pueblos frenados en su desarrollo. Juliaca, a fines del siglo XIX y durante las primeras décadas de la última centuria, se caracterizaba por ser un importante centro de acopio y distribución de gran variedad de productos, por ello es que aquí fijaron su residencia hacendados y grandes personajes que se dedicaban a actividades mercantiles e industriales. Fueron estos hombres de gran visión, los que echaron las bases urbanas de Juliaca y las condiciones para gestionar su provincialización.
Al poco tiempo de haberse creado la Sociedad Geográfica de Lima, en 1896, esta entidad realizó una encuesta a los pueblos del Perú, para recoger información acerca de las delimitaciones provinciales y distritales; ante esta situación, las autoridades y vecinos de Juliaca, no desaprovecharon la ocasión y organizaron serios expedientes para elevar, a esa y otras instancias, la aspiración de lograr categorías superiores. Inclusive, el Gobernador efectuó un censo en las 10 parcialidades del distrito que arrojó una población de más de 9000 habitantes.
El pueblo de Juliaca tenía razones suficientes para pretender ser capital de provincia. Entre las muchas razones que justificaban aquel anhelo destacan los siguientes:
•    Juliaca ya ostentaba la categoría de eje comercial e industrial del sur;
•    Ya era el nudo de comunicaciones del altiplano con tránsito fluido;
•    Juliaca tenía fisonomía urbana europeizante;
•    Constituía un óptimo escenario para la defensa y seguridad nacional;
•    A nivel departamental Juliaca tenía la contribución más alta al Fisco;
•    Tenía ansias de romper con el centralismo puneño que frenaba su desarrollo. Entre otras muestras de esta marginación tenemos:
•    En 1906 el Municipio de Puno retenía indebidamente los fondos del mojonasgo que le correspondía a Juliaca.
•    Un memorial de 1906 expresaba:  “La acción del Concejo Provincial radicado en Puno, embaraza realizar las mejoras apetecibles, pues que ella en vez de propender, en cuanto fuere posible a la descentralización, complica de procedimientos y duplica la dependencia”. (21).
•    El Concejo Provincial de Puno debía al Municipio de Juliaca por subvenciones de 1906 a 1916.
•    La Junta Departamental de Puno en 1916 debía a Juliaca el Presupuesto destinado a proveer de agua potable a la población.

 PRIMERAS INICIATIVAS LEGISLATIVAS:

Consolidada Juliaca como importante Centro Comercial y nudo de comunicaciones del altiplano, los "prósperos" moradores de esta ciudad encabezados por sus autoridades, estudiaron un plan de “emancipación” para conseguir la provincialización de Juliaca; y, es así que, don Mariano E. Núñez cuando era Gobernador del distrito y recogiendo los anhelos juliaqueñistas, en 1893 se preocupó por la elaboración de un proyecto técnico (con planos incluidos) de la futura provincia que debía llamarse Independencia. El Dr. Augusto Lanza Zevallos, ocupándose de Mariano E. Núñez al respecto nos dice que:
"En las iniciativas que promovía secundado por ciudadanos notables, concibe la idea bien acertada de anexar varios distritos que contornean a este pueblo, y en 1896 ubica acertadamente los distritos que deben anexarse por diferentes motivos y causales de mucha justificación y las sindica en la forma siguiente: 1. Caracoto, 2. Coata, 3. Pusi, 4. Samán, 5. Achaya, 6. Caminaca, 7. Calapuja, 8. Cabana"; considerando a Juliaca en esta lista, este primer proyecto abarcaba a  un total de 9 distritos. (53,4).

Esta aspiración que empezó a elaborarse en 1893, fue visto con buenos ojos por el diputado por Puno Dr. Miguel Morales quien  a pedido de sus grandes amigos los Srs. José Albino Ruiz, Calixto N. Aréstegui y otros vecinos de esta localidad, en 1896 presentó el respectivo Proyecto de Ley ante su Cámara, el mismo que, por la tensión gubernamental no pudo ser discutido, pero sirvió para divulgar la pretensión juliaqueña y recibir una serie de sugerencias que enriquecieron al Proyecto. Esta primigenia iniciativa legislativa, por haber expirado el período parlamentario del Dr. Morales en 1899 y por el desorden administrativo reinante, años después llegó a extraviarse en los vericuetos del Poder Legislativo.
Con buen olfato político, el diputado Luis Felipe Luna Tamayo, cuando representaba a la Provincia de Sandia se interesó por el Proyecto de provincializar a Juliaca, por ello gustosamente aceptó una invitación formulada por el Alcalde juliaqueño Sr. Juan G. Cavagnari y el Sr. Mariano Núñez; en aquella reunión efectuada en el Salón del Concejo distrital, en 1906, las autoridades locales y demás vecinos, solicitaron al diputado Luna impulsar el anhelo de provincializar Juliaca, a lo que el mencionado parlamentario aceptó y él mismo luego diría que “Informado de la cuestión i por la gran simpatía que me inspiraba la causa de Juliaca, el suscrito prometió trabajar” (21, 2).
Hecha esta promesa el diputado Luna Tamayo durante los años de 1906 y 1907 trabajó infructuosamente por localizar el expediente presentado por el Dr. Morales; cuando culminó su período como legislador sólo atinó a informar tan lamentable pérdida. Sin embargo su palabra estuvo empeñada, y en las sucesivas postulaciones al Parlamento, consideró dentro de sus planes hacer de Juliaca una nueva capital de Provincia.

 UN MEMORIAL MEMORABLE:

La necesidad de provincialización fue un anhelo que nació de las bases urbanas y sociales de Juliaca, esta aspiración no sólo se reflejó en el Proyecto presentado por el diputado Morales, sino que tuvo una de sus importantes expresiones en el memorable memorial fechado el 2 de mayo de 1906; este documento, que refleja el sentir de la colectividad calcetera y sus autoridades, explica ampliamente las razones que justifican la elevación de Juliaca a categoría de provincia.
Este interesante memorial nos permite conocer la situación en que se hallaba este pueblo habitado por “prósperos comerciantes y abnegados hacendados”; de este documento podemos extractar los siguientes datos de interés histórico:
•    El distrito tenía 10 parcialidades y más de 9,000 habitantes;
•    A su importante Estación ferroviaria llegaban de Arequipa 12 trenes por semana;
•    Habían confortables hoteles y uno de ellos de primera clase, único en el Departamento;
•    La ciudad estuvo conectada con el mundo a través del telégrafo;
•    Existían varios establecimientos comerciales de gran prestigio.
•    La Firma Ratti era la más importante de la Región, pues comercializaba en todo el Dpto. y parte de Bolivia; tenía el mejor hotel y un lavadero de lanas.
•    Juliaca reinició su prosperidad gracias a iniciativas privadas, como de los Sres.: Andrés Ratti, Antonio Turner, Julián Rivera, Mariano E. Núñez, Juan G. Velásquez, Roberto Alvarez, Rubatto, Zainz, Chávez, Vargas, Abarca, etc.
•    Juliaca tenía imprenta, botica, sastrerías, zapaterías, carpinterías, panaderías, etc.
•    Tenía Comisaría, Gobernador, Tnte. Gobernador, 4 jueces de Paz, Concejo Municipal, Parroquia y 2 escuelas fiscales.
•    Ya habían construcciones “modernas”, es decir edificios de adobes, piedras y techos de zing, hasta de 2 pisos.
•    El Alcalde Juan A. Cavagneri había mejorado y aumentado el servicio de alumbrado público.
•    La contribución anual al Fisco no era superado pon ninguna provincia del Departamento.
    Este histórico memorial fue presentado al Congreso Nacional y sirvió de base para posteriores gestiones, pues, a un pequeño pueblo del Perú serrano, a pesar de la importancia económica que tenía, no se le permitía dar tan gigantesco salto. La aspiración era justa, pero primero tenía que conquistar rangos previos.
    
 
TÍTULO DE CIUDAD:
    
    Como estos deseos ya habían cobrado relievancia en el seno de los poderes del Estado, las iniciales gestiones paulatinamente venían dando sus primeros frutos; por ello, a los pocos días de asumir la Presidencia de la República don Augusto B. Leguía promulgó la Ley N° 757 con fecha 3 de octubre de 1908, por la cual Juliaca recibió el Título de Ciudad, y se reestructuró el aspecto urbanístico de la capital del distrito que por entonces era parte de la Provincia del Cercado de Puno. El artículo único de la indicada Ley lacónicamente expresa:
    
    “Elévese a la categoría de Ciudad y de Villa, respectivamente, los pueblos de Juliaca y Acora de la Provincia del Cercado de Puno, en el Departamento del mismo nombre”.
    
  PROYECTOS LEGISLATIVOS EN CARRERA:
    
    a)    MARIANO H. CORNEJO Y EL “PROYECTO INDEPENDENCIA”:
    
    Con este reconocimiento formal y habiéndose superado algunas exigencias, se reiniciaron los trámites por la provincialización, y es así que, gracias a la insistencia amical del Sr. Mariano E. Núñez, el Senador por Puno Mariano Hilario Cornejo Centeno, el 25 de octubre de 1911, presentó un documentado proyecto de Ley pidiendo la creación de la Provincia de Independencia cuya capital sería Juliaca e integrado por los distritos de Caracoto, Coata, Cabana y Juliaca, pertenecientes al Cercado de Puno, el de Pusi de la Prov. de Huancané y Caminaca de la Prov. de Azángaro; es decir que la demarcación geográfica consignaba 6 distritos para la Provincia de Independencia. El mencionado Proyecto contaba también con el respaldo de la Prefectura y Subprefectura de Puno, y de los alcaldes distritales de Puno y Juliaca; lamentablemente, esta iniciativa se estanca debido a que la Sociedad Geográfica emitió un informe adverso por ser muy prematura la puesta en vigencia de esta aspiración.
    
    b)   UN INFORME PROMISOR:
    
    A pesar de que el Proyecto del Dr. Cornejo fue detenido, logró importantes progresos y opiniones favorables. En 1916 desde Lima se pidió un informe a la autoridad edil de Puno a fin de que emitiera su parecer respecto del Proyecto Independencia; el Municipio de Puno encargó esta tarea a la Inspección de Distritos y específicamente al Inspector M.A. Zaá, quien luego de estudiar el caso elevó su informe en diciembre de 1916. Este integrante del Municipio de Puno destacó muchos aspectos que justificaban la ascensión de categoría, por ejemplo, manifestó que Juliaca contaba con más de 16,000 habitantes, tenía 2 escuelas fiscales con 112 alumnos matriculados, 3 escuelas particulares con 130 alumnos matriculados, un camal en construcción, plano actualizado, alumbrado público (53 faroles de kerosene), 3 boticas, 4 juzgados, y otras características que coincidían con el memorial de 1906. El valioso y promisor informe del Inspector M.A. Zaá, concluye así:
    
    “Juliaca por muchos títulos está a la altura de una capital de provincia y con las rentas que el Fisco percibe de este distrito, se podrá atender con largueza a todos los gastos que demande la creación de una provincia”.
    “En el tiempo transcurrido desde el último proyecto, el Distrito materia de este informe ha desarrollado inmensamente en todo orden y su importancia, cada vez más creciente, consecuencia de los gérmenes de vida que contiene, tendrá que ser consagrada por una ley que no hará más que reflejar el adelanto de un pueblo, cuyo espíritu de trabajo y entusiasmo por el progreso, honra al departamento de Puno”.
    
    c) RENACIMIENTO DEL “PROYECTO INDEPENDENCIA”:
    
    Diez años después del nacimiento del Proyecto Independencia, durante el primer período del “Oncenio” del Presidente Leguía, el Sr. Luis Felipe Luna ocupó nuevamente un escaño en la Cámara de Diputados, esta vez como representante por la Provincia de Lampa. Con esta investidura, este parlamentario, logró ubicar el expediente presentado por el Dr. Mariano H. Cornejo en 1911, y de inmediato le dio el impulso necesario para que el proyecto se convierta en Ley de la República. Pero, debido a que el Sr. Luna era considerado como ideólogo del gamonalismo en el Congreso, sus petitorios fueron opacados por argumentos e intereses provenientes de sectores progresistas. Así, el problema de la provincialización de Juliaca, se convirtió en un asunto de hegemonía entre las fuerzas políticas en pugna.
    Sin embargo, la realidad indicaba que en algún momento los anhelos juliaqueñistas se coronarían con éxito y, temiendo esto, algunas personas que no simpatizaban con esta idea, prepararon condiciones para que la nueva provincia nazca reducido y sin salida al Lago Titicaca.
    En medio de este clima ensombrecedor, Luis F. Luna acudió ante su amigo, el Contralmirante Melitón Carbajal, quien en 1921 se desempeñaba como Presidente de la Sociedad Geográfica de Lima; en el seno de esa entidad, a mediados de 1921 (julio?) sustentó la necesidad de que Juliaca sea elevada a la categoría de provincia logrando una reconsideración favorable. En su informe ante esa Sociedad, el Sr. Luna destacó la importancia de la ciudad de Juliaca manifestando que “es una ciudad moderna, con anchas avenidas, con edificios de tres y cuatro pisos… Posee edificios propios donde funcionan el “Club Social”, “Club Tenis”, “Club de Tiro”, los Centros Escolares, donde se difunde la instrucción a más de mil alumnos, la Casa Consistorial con todas sus oficinas… toda la ciudad tiene un buen servicio de alumbrado eléctrico”… Asimismo, destacó la actividad comercial porque ésta “constituye la clave del rápido desenvolvimiento de Juliaca en la senda del progreso”. Resaltó también su excepcional ubicación para la organización militar y la defensa nacional. Su informe concluye con estas promisorias palabras:
    
    “este pueblo de espíritu pujante,  de virtudes extraordinarias que la naturaleza, la raza y las leyes infalibles del progreso acumularon, de tal suerte, que hacen de Juliaca, un pueblo viril, fuerte, robusto y pletórico de energías e ideales que le dan derecho a ocupar, resueltamente la posesión real que le corresponde en la vida nacional”. (21,12).
    
    Su exposición fue escuchado con agrado y se encargó al Sr. Coronel Manuel C. Bonilla, para que a nombre de la Comisión de Demarcación Territorial de la Sociedad Geográfica, elabore el informe respectivo. El Crnl. Bonilla presentó su informe con fecha 18 de julio de 1921. Este auspicioso documento resalta la estratégica ubicación castrense de Juliaca, su espléndida condición de centro de comunicaciones (ferrocarril, telégrafo y caminos) y los importantes progresos alcanzados en materia comercial, industrial, de alumbrado eléctrico, camal, construcción del cuartel, de edificios deportivos y particulares, crecimiento demográfico, etc. Por estos rasgos de desarrollo notorio, el Crnl. Bonilla llegó a aseverar que la ciudad de Juliaca es “un centro de la más grande importancia en el sur de la República”, “es el punto llave de los departamentos de Puno, Cuzco y Arequipa, por consecuencia del Sur y Centro del País”.
    El Crnl. Bonilla, quien años antes (1917?) fue Jefe de la Guarnición Militar de Juliaca, concluye su interesante informe de la siguiente manera:
    
    “el suscrito es de sentir que la creación de la Provincia Independencia, con los distritos de Juliaca, Coata, Caracoto y Cabana de Puno, Pusi de Huancané y Caminaca de Azángaro es de imprescindible y urgente necesidad nacional”. (21,5).
    Los primeros días de agosto de 1921 este informe fue aprobado en reunión de Consejo Directivo de la Sociedad Geográfica. Con fecha 15 de agosto de 1921, basado en el informe del Crnl. Bonilla, esta honorable Sociedad emitió su respectivo dictamen favorable, con la sola observación del nombre, pues se desestimó el de Independencia y se sugirió el de Provincia de Juliaca, el mismo que fue firmado por el Contralmirante Melitón Carbajal.
    
    
        d) ENCINAS Y EL “PROYECTO CAPITAL DE LAMPA”:
    
    Los persistentes reclamos de las autoridades y vecinos de Juliaca, así como la obstinada posición del Diputado Luis F. Luna, provocaron gran preocupación en algunos parlamentarios de Puno, quienes no deseaban que la provincia a la que representaban sea desmembrada; sino que por el contrario, apoyaron la creación de otros distritos en el interior del la Provincia del Cercado de Puno (Caso Huata), a través del Congreso Regional del Sur. Uno de los más preocupados en velar por la integridad provincial de Puno fue el Diputado Dr. José Antonio Encinas, quien hábilmente ideó una salida que pudiera poner en marcha hacia el desarrollo a la Provincia de Lampa.
    Encinas reconocía el valor e importancia de Juliaca, esto debido al progreso integral que venía experimentando; él era consciente de que Juliaca debía elevar su categoría porque tenía todas las condiciones para ser capital de provincia, por ello, en agosto? de 1921 presentó ante su Cámara un Proyecto de Ley solicitando la anexión de Juliaca y Cabana a la Provincia de Lampa, declarando a Juliaca como capital de aquella provincia; con lo cual, la Provincia de Puno perdería dos distritos y Lampa  ganaría otro tanto. Así, tácitamente se liquidaba el Proyecto del Dr. Mariano H. Cornejo..
    La propuesta de Encinas, ya estrenada ante al Congreso Regional del Sur en 1920, originó heterogéneas y sorprendentes opiniones. Quienes deseaban que Juliaca sea capital de una nueva provincia, rechazaron abiertamente esta iniciativa. Al respecto, manera de ejemplo, repasemos lo que dijeron dos importantes personajes de aquellos momentos:
    
    El Coronel Manuel C. Bonilla, llegó a escribir: “Tal proceder sería ciertamente erróneo, pues, además de crear disgustos, resistencias y rivalidades, siempre de graves consecuencias, dilataría la acción de las autoridades, debilitándola y atentaría a la existencia de la histórica ciudad de Lampa”. (21,5).
    
    El Diputado Luis F. Luna, en pleno debate parlamentario llegó a decir: “Yo digo una verdad cuando afirmo que ese proyecto no produce beneficio alguno ni para la ciudad de Lampa, ni para Juliaca, porque en vez de representar un bien, hiere de muerte la autonomía y la vida institucional en sus derechos más caros conquistados por un pueblo viril e histórico como Lampa”. (21,14).
    
    
    e)    LUIS FELIPE LUNA Y EL “PROYECTO PROVINCIA DE JULIACA”
    
    Como puede observarse, el inesperado planteamiento de Encinas causó gran sorpresa e indignación en algunos políticos, especialmente en el diputado por Lampa Sr. Luis F. Luna, quien estudió nuevas estrategias, enriqueció documentos y actualizó argumentos.
    Mientras se hacían estos trámites y se producían sendos debates, el proyecto del Dr. Encinas amenazaba prosperar, por ello, es que se tuvo que realizar algunos giros y replanteamientos de emergencia, esto con el objeto de lograr que el proyecto Encinas no prosperara. En esta difícil circunstancia, el Sr. Luna concibió otro plan para la creación de la nueva provincia, “bajo la base de tres distritos del Cercado de Puno y liberando a las demás provincias afectadas en sus distritos en el Proyecto del doctor Cornejo y atraer así el apoyo de los representantes de estas provincias en pro de la nueva causa”. (39, 279).
    Modificado el proyecto del Dr. Mariano H. Cornejo, con fecha 6 de octubre de 1921, se logró presentar en la Cámara Baja un Proyecto de Ley solicitando la creación de la Provincia de Juliaca, la misma que estaría integrado por sólo 3 distritos. Según esta iniciativa, la Provincia de Juliaca tendría la forma de Sudamérica. Este nuevo documento fue suscrito por varios diputados aliados, como el Sr. Luis F. Luna, José Angelino Lizares Quiñones, Francisco Velasco, Sebastián Salcedo, Celso Macedo Pastor y Carlos A. Calle.
    Con la existencia de dos proyectos en la Cámara de Diputados, se realizaron varias jornadas de memorables debates entre el Sr. Luna y el Dr. Encinas. Este último, pedía que se dé prioridad a su proyecto por haberlo presentado antes que el Sr. Luna, y éste replicó aseverando que el proyecto que patrocinaba databa de 1911 e incluso 1896, por lo que la Cámara optó por remitir ambos proyectos a la Comisión de Demarcación Territorial y los Ministerios de Gobierno y Guerra, para que sean confrontados con las opiniones que se habían emitido para enriquecer el proyecto del Dr. Mariano H. Cornejo. Mientras tanto los meses transcurrían, y el clima político reinante no se mostraba bonacible.
    Sin embargo, debido a la insistencia de los diputados que auspiciaban la provincialización, la Cámara Baja, con fecha 22 de agosto de 1922 acordó pedir “una copia de los informes del Ministerio de Gobierno, de la Sociedad Geográfica y de la Prefectura del Departamento de Puno”.
    Ante esta solicitud, la Comisión de Demarcación Territorial emitió su dictamen el 4 de octubre de 1922 apoyando la aspiración juliaqueña. En ese documento se reproducen los argumentos que justifican la ascensión de categoría y se califica, a tal anhelo, como “una verdadera necesidad hace mucho tiempo venida y satisface las más vehementes aspiraciones del expresado pueblo”. Asimismo, se logró obtener  respuestas positivas de los Ministerios de Gobierno y Guerra, la Prefectura y Subprefectura de Puno y otras dependencias públicas.
    Ya regularizado y con las formalidades satisfechas, el expediente nuevamente ingresó a la Cámara de Diputados en setiembre de 1923. En horas de la noche del memorable miércoles 3 de octubre de 1923, la Cámara de Diputados logró aprobar el ansiado proyecto que eleva a Provincia el distrito de Juliaca. Para mejor ilustración, transcribimos del Diario de Debates respectivo lo que ocurrió aquella inolvidable jornada:
    
    CÁMARA DE DIPUTADOS APRUEBA PROYECTO DE LEY DE CREACIÓN DE PROVINCIA DE JULIACA
    
    FECHA    :    SESIÓN DEL MIÉRCOLES 3 DE OCTUBRE DE 1923
    PRESIDENTE DE LA CÁMARA    :    Sr. Foción A. Mariátegui
    SUMARIO    :    Queda aprobado el proyecto que eleva a provincia el distrito de Juliaca, en el departamento de Puno.
    
    El señor RELATOR leyó:
    
    Cámara de Diputados.
    El Diputado nacional que suscribe, somete a la consideración de la Cámara el siguiente proyecto:
        El Congreso, etc.
        CONSIDERANDO:
        Que el distrito de Juliaca, de la provincia de Puno, en el departamento de la misma denominación, ha llegado a un progreso político, comercial y militar, tal que le hace merecedor a que se le eleve a la categoría de provincia; y
        Que, además, se halla situado en la zona fronteriza de la vecina República de Bolivia; siendo, también, el centro ferroviario de mayor importancia de los departamentos de Arequipa, Puno y Cuzco y, como tal, el punto estratégico de la región del Sur de la República.
        Ha dado la ley siguiente:
    Artículo 1°.- Elévese a la categoría de provincia el distrito de Juliaca, de la provincia de Puno, en el departamento del mismo nombre.
    Artículo 2°.- La extensión de la nueva provincia estará compuesta por la que actualmente tiene el distrito citado y los distritos de Caracoto, Cabana y Cabanillas de la provincia de Puno, más quince kilómetros de longitud, formada en el ángulo de los ríos Pucará y Azángaro, en la confluencia de Achaya, y donde se forma el río Ramis, y atravesada por el ferrocarril de Puno al Cuzco, pasando por el puente de Calapuja, punto desde el cual se orienta el plano topográfico de los mencionados quince kilómetros, en los que se hará un diseño que represente a Sudamérica y, muy especialmente, el detallado de los linderos del Perú con las partes limítrofes.
    Estos diseños gráficos servirán para que los soldados del Ejército Nacional tomen conocimiento exacto del territorio del país, en el Cuartel General de Juliaca.
        Comuníquese, etc.
    Dado, etc.
        Lima, 6 de octubre de 1921.
        (Firmado) J.A. Lizares Quiñones – Carlos A. Calle – J.F. Salcedo – Luis F. Luna – C. Macedo Pastor – Francisco Velazco.
    
    El señor PRESIDENTE.- En debate. (Pausa). Si ningún señor hace uso de la palabra se dará el punto por discutido. (Pausa). Discutido; se va a votar.
    El señor RELATOR leyó el artículo primero.
        El señor PRESIDENTE.- Los señores que aprueben el artículo, se servirán manifestarlo. (Votación). Los que estén en contra. (Votación). Aprobado.
        El señor RELATOR leyó el artículo segundo.
        El señor Luna (don Luis Felipe).- Pido la palabra.
        El señor PRESIDENTE.- El señor diputado por Lampa puede hacer uso de la palabra.
        El señor Luna (don Luis Felipe).- Señor Presidente: Por la consideración de que no era posible distraer el tiempo y la atención de la Cámara, los representantes que patrocinan este proyecto se han visto cohibidos de expresar las razones que lo sustentan. En esta virtud, yo me permito suplicar a la Mesa que disponga la publicación del fundamento de mi voto que haré por secretaría(*).
        El señor PRESIDENTE.- En debate el artículo segundo. (Pausa). Si ningún señor hace uso de la palabra, se procederá a votar. (Pausa). Se va a votar el artículo.- Los señores que lo aprueben, se servirán manifestarlo. (Votación). Los que estén en contra. (Votación). Aprobado.
    
    (Fuente: Diario de Debates del Congreso)
    
    Esta agradable noticia, vía telegrama dirigido al Alcalde Sr. Víctor  M. Velásquez,  inmediatamente fue conocido por la población calcetera que seguía de cerca el desarrollo de los debates. Con este gran triunfo el regocijo fue general, al mismo tiempo que se cursaron sendas felicitaciones al diputado Luis F. Luna y cordiales agradecimientos a quienes tuvieron la gentileza de patrocinar tal iniciativa.
    
PROVINCIA DE SAN ROMÁN:
    
    Logrado la aprobación en la Cámara de Diputados, el documento fue remitido a la Cámara de Senadores. Allí el expediente permaneció estacionario durante más de dos años y medio, debido a que el panorama político nacional estaba sumamente convulsionado. El Proyecto reinició su marcha gracias al impulso que le dió el Diputado por Islay Sr. Augusto Ratti; ya estando en la Cámara Alta, el expediente recibió el impulso y sustento decisivo del Senador por Puno Dn. Pedro José de Noriega Urbina.
    En aquella instancia legislativa, en lo sustancial, fue corroborado afirmativamente la decisión de la Cámara de Diputados. Sin embargo, el Proyecto del Sr. Luna sufrió modificaciones comprensibles como: Cambio de nombre, número de distritos y demarcación política; pues en la Cámara Alta se determinó que la nueva provincia se llamara San Román y con la ausencia de Cabanillas. Aceptado el cambio, el 31 de agosto de 1926, el Congreso de la República aprobó la creación de la flamante provincia.
    Así se observa que gracias a la importancia que había adquiriendo Juliaca, los poderes del Estado se vieron obligados a concentrar su atención en ella, y es así que luego de múltiples gestiones iniciadas hacia la última década del siglo XIX, el 6 de setiembre de 1926 el Presidente Augusto B. Leguía, promulgó la Ley N° 5463, por la cual se crea la Provincia de San Román con su capital Juliaca; el texto de la Ley es el siguiente:
    
    
    
    LEY Nº 5463
    
    Creando la Provincia de San Román en el Departamento de Puno
    
    EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
    
    Por cuanto: el Congreso ha dado la ley siguiente:
    
        El Congreso de la República Peruana
        Ha dado la ley siguiente:
    
    Artículo 1º.- Créase en el departamento de Puno, una nueva provincia que se denominará San Román.
    
    Artículo 2º.- La nueva Provincia queda constituida por los distritos siguientes:
    a)    El del cercado con su capital Juliaca, que lo será también de la Provincia, comprendiendo los pueblos y caseríos que se encuentran dentro de sus actuales límites;
    b)    Los de Caracoto y Cabana que se separarán de la actual provincia del cercado de Puno, y se incorporarán a la nueva provincia conservando sus capitales y límites.
    
    Artículo 3º.- El Poder Ejecutivo organizará los servicios administrativos, de conformidad con las leyes respectivas.
    
    Comuníquese al Poder Ejecutivo, para que disponga lo necesario a su cumplimiento.
    Dada en la Sala de Sesiones del Congreso, en Lima, a los treintiún días del mes de Agosto de mil novecientos veintiseis.
    
    E. de la Piedra, Presidente del Senado.
     Jesús M. Salazar, Presidente de la Cámara de Diputados.
    M.D. González, Senador Secretario.
    Eduardo Escribens Correa, Diputado Secretario.
    
    Al señor Presidente de la República,
    Por tanto: mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento.
    Dado en la Casa de Gobierno, en Lima, a los seis días del mes de setiembre de mil novecientos veintiseis.
    
    A.B. LEGUÍA.
    José Manuel García.
    7.9.  PRIMERAS AUTORIDADES:
    
    a) Primer Municipio Provincial:
    
    El 27 de setiembre de 1926, el Poder Ejecutivo nombró una Municipalidad Provisional para la provincia, la que estuvo encabezado por el Alcalde Pedro Manuel de Noriega e integrado por 11 regidores, que son los siguientes:
    Honorio Billeng, Carlos J. Lavagna, Ernesto Molina, Bernardo Grayber, Max R. Buscaglia, J. Noé Fernández, Adrián M. Fischer, Ladislao Butrón, Serafino Firpo, Plácido Paz y Julio Aréstegui.
    
    b) Designación de la Autoridad Política:
    
    El 13 de octubre de 1926 fue designado como primer Subprefecto provincial el próspero comerciante Mariano E. Núñez, quien fue uno de los primigenios propulsores de la elevación a capital de provincia de la ciudad de Juliaca.
    
    c) Autoridades Judiciales:
    
    El Dr. Ruperto Cuba Paredes fue nombrado como primer Juez de Primera Instancia; en cambio el Dr. Amadeo Landaeta Basadre fue designado como primer Agente Fiscal Provincial. Estas autoridades judiciales asumieron sus respectivos cargos el día 22 de abril de 1928.
    
INAUGURACIÓN DE LA PROVINCIA DE SAN ROMÁN:
    
    LAS FLAMANTES autoridades provinciales, conjuntamente con las instituciones educativas, culturales y la población en general, prepararon una serie de actos de festejos por haberse coronado con éxito sus caras aspiraciones, así como para instalar sus instituciones municipales y políticas e inaugurar la provincia.
    Se barajaron fechas para actos que darían vigencia real a Juliaca como Capital de Provincia y se optó por el 24 de octubre de 1926. Esta fecha no fue elegido al azar, sino que en un día como aquel, en 1862, nuestro paisano Miguel de San Román, asumió la Presidencia de la República del Perú.
    Designada la fecha de instalación e inauguración provincial, el pueblo calcetero y sus instituciones se prepararon convenientemente para celebrar aquella conquista largamente anhelada.
    Llegado el 24 de octubre, la población masivamente se trasladó a lo que hoy es la plaza Bolognesi. Correctamente uniformados allí se emplazaron los alumnos y profesores del Colegio Particular “San Román”, del Colegio Adventista del Titicaca, el Centro Escolar de Varones Nº 1121 y el Centro Escolar de Mujeres Nº 1122. Se adicionaron a estas delegaciones los milicianos del Cuartel de Juliaca.
    Aquel 24 de octubre se llevaron a cabo una serie de actos protocolares y literarios, con la presencia de autoridades políticas, municipales, eclesiásticas, educativas y militares del departamento y demás invitados allí presentes.
    El poeta Luis de Rodrigo y el músico Jorge Rivera del Mar, que también bregaron por la provincialización a través de los periódicos “La Provincia” (1918) y “Juliaca” (1925), se sumaron a estas escenas de regocijo con un Himno que la habían elaborado con gran entusiasmo. En aquella memorable jornada de alegría se estrenó el Himno a Juliaca entonándose con gran unción por la concurrencia y allí mismo se reconoció a sus autores por tan bella creación, que no sólo se escuchó, sino que también circuló en letra y música en pentagrama contenido en un especial programa en donde se resalta al trabajo como máxima virtud de Juliaca porque es un pueblo de fecundo pasado y futuro radioso.
    En horas de la tarde, en sesión solemne realizado en el Salón Municipal, bajo la presidencia del Sr. Víctor M. Vélez, Prefecto del Departamento de Puno, se procedió a la instalación del Primer Concejo Provincial de San Román y la primera Sub Prefectura provincial. En aquel memorable acto, la madrina Sra. María Luisa Q. de Noriega obsequió el primer Libro se Actas, y allí estamparon sus firmas los más de 130 vecinos e invitados que participaron de aquella inolvidable ceremonia.
    Posteriormente, en el año de 1960, por Ley N° 13293, se declara feriado el 24 de octubre de cada año en toda la provincia, cuya capital fue y es "...hervor de voluntad,/ alma tendida al porvenir”...

GESTIONES PARALELAS ANTE EL CONGRESO REGIONAL DEL SUR
    
        EN JULIO de 1919, Don Augusto Bernardino Leguía, asumió por segunda vez la Presidencia de la República, bajo la consigna “Patria Nueva”. Durante su Gobierno, se puso en vigencia tres Congresos Regionales a nivel nacional, esto con la finalidad de atenuar los lacerantes abusos del centralismo limeño. Sin embargo, estos organismos, al decir del Dr. José Pareja Paz Soldán, “ni atenuaron el centralismo ni descongestionaron el Parlamento. Fueron nuevos cuerpos burocráticos y peticionarios… se hallaban sometidos a la tutela del Poder Central … sus llamadas leyes debían tener pase del Gobierno o del Congreso, si el primero las vetaba. … siendo en síntesis, una expresión más del centralismo” (D. Const. 118).
        El Congreso Regional del Sur tuvo por sede a la ciudad de Arequipa. Ante esta entidad, aparentemente descentralista, en la legislatura ordinaria de 1920, un grupo de diputados regionales, presumiblemente por insinuación del Diputado Nacional Dr. José A. Encinas, presentaron una novedosa iniciativa legislativa consistente en trasladar la capital de la Provincia de Lampa a Juliaca. Esta idea, entre 1921 y 1923, fue ardorosamente defendido por el Dr. Encinas en su Cámara.
        Como es fácil de colegir esta propuesta fue condenado por los lampeños y juliaqueños. El pueblo calcetero inmediatamente se movilizó para frenar aquella pretensión y elevaron un memorial a esa instancia pidiendo la puesta en vigencia del Proyecto Independencia del Dr. Mariano H. Cornejo.
        Dos años después, en 1922, nuevamente se insistió ante este organismo regional, pues allí se presentó otro proyecto de ley, esta vez se solicitaba la creación de la Provincia de Manco Cápac, la misma que estaría integrado por los distritos de Juliaca, Cabana y Caracoto. Este plan tampoco procedió.
        Es decir que, mientras el diputado nacional Luis F. Luna trataba de reanudar la marcha del Proyecto Independencia, otras personas tramaban adelantársele por otra vía jurídicamente válida. Estos intentos de agilizar la ascensión no prosperaron debido a que el asunto ya estaba siendo debatido en instancia superior.