Fuente : Corrreo Puno Si bien el estado físico de Ida Velásquez Llamoco, quien envenenó a sus cuatro hijas, porque su esposo la maltrataba constantemente, es estable, su salud psíquica está mal, ya que al igual que muchos otros, que optaron por el suicidio en este mes, carecen de autoestima para poder enfrentar los problemas que se les presenten en cualquier oportunidad. Ida, entró en un cuadro de depresión debido al maltrato que le infería su esposo (mecánico), ....
y decidió matar a sus hijas con jugo de quinua que mezcló con órgano
clorado. Producto de la desesperada acción que linda con el crimen,
falleció la menor de sus hijas de apenas año y medio de edad. Pero en
opinión de los profesionales, este caso, es sólo la punta del iceberg,
de este problema que se tornó eminentemente social, ya que haciendo
números, en el primer mes del año en Juliaca, solamente en el Monge
Medrano se atendió una treintena de estos casos. Si bien Ida,
sobrevivió al igual que muchos otros que son salvados, otros logran su
cometido y se llevan consigo a sus propios vástagos. El sicólogo,
Roberto Itusaca Arapa, dio cuenta que este problema se ha puesto de
manifiesto y obedece a que la población juliaqueña carece de
autoestima, este factor hace que los pobladores no asuman
responsablemente los problemas que afrontan, ya sean de índole
económica y amorosa, mayormente. "Es cierto que la falta de trabajo, la
competitividad por el mismo trabajo, la globalización y la falta de
valores, crean estrés en los pobladores, pero sino cuentan con
autoestima no pueden afrontar sus problemas y en medio de la
desesperación que los ciega, optan por matarse y hasta intentar matar a
los suyos", apuntó. Para el especialista, la solución debe partir de
las autoridades y el núcleo familiar, pero se deben establecer
políticas de salud mental desde los colegios, donde profesionales en
psicología orienten a las nuevas generaciones, mientras que en los
núcleos familiares debe primar la comunicación, hecho que no es real en
la práctica.
Si bien el estado físico de Ida Velásquez Llamoco, quien envenenó a sus
cuatro hijas, porque su esposo la maltrataba constantemente, es
estable, su salud psíquica está mal, ya que al igual que muchos otros,
que optaron por el suicidio en este mes, carecen de autoestima para
poder enfrentar los problemas que se les presenten en cualquier
oportunidad. Ida, entró en un cuadro de depresión debido al maltrato
que le infería su esposo (mecánico), y decidió matar a sus hijas con
jugo de quinua que mezcló con órgano clorado. Producto de la
desesperada acción que linda con el crimen, falleció la menor de sus
hijas de apenas año y medio de edad. Pero en opinión de los
profesionales, este caso, es sólo la punta del iceberg, de este
problema que se tornó eminentemente social, ya que haciendo números, en
el primer mes del año en Juliaca, solamente en el Monge Medrano se
atendió una treintena de estos casos. Si bien Ida, sobrevivió al igual
que muchos otros que son salvados, otros logran su cometido y se llevan
consigo a sus propios vástagos. El sicólogo, Roberto Itusaca Arapa, dio
cuenta que este problema se ha puesto de manifiesto y obedece a que la
población juliaqueña carece de autoestima, este factor hace que los
pobladores no asuman responsablemente los problemas que afrontan, ya
sean de índole económica y amorosa, mayormente. "Es cierto que la falta
de trabajo, la competitividad por el mismo trabajo, la globalización y
la falta de valores, crean estrés en los pobladores, pero sino cuentan
con autoestima no pueden afrontar sus problemas y en medio de la
desesperación que los ciega, optan por matarse y hasta intentar matar a
los suyos", apuntó. Para el especialista, la solución debe partir de
las autoridades y el núcleo familiar, pero se deben establecer
políticas de salud mental desde los colegios, donde profesionales en
psicología orienten a las nuevas generaciones, mientras que en los
núcleos familiares debe primar la comunicación, hecho que no es real en
la práctica.
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