El presidente regional de Puno se ha hecho notar en las últimas semanas por su manifiesta admiración a Hugo Chávez y sus enfrentamientos con el gobierno. Poco ha trascendido sobre su controvertida gestión al frente de la región Puno. En su tierra, por estos días, Fuentes es el detonante de conflictos que solo buscan captar el respaldo de una población que cada día confía menos en él.
Por Raúl Mendoza
Detrás
de su aspecto de hombre tranquilo, Hernán Fuentes, el presidente
regional de Puno, se ha revelado como un agitador constante y una
autoridad con propuestas a tomar con pinzas. Esta semana lanzó otra
idea quemante: la legalización de la hoja de coca en Puno para consumo
tradicional. El gobierno le ha respondido desde varios frentes –en la
voz de algunos ministros y del jefe de Devida– con un solo mensaje: esa
propuesta, levantada en el pasado por el Cusco, no va a pasar.
¿Reivindica Fuentes a los campesinos que chacchan la hoja de coca o
solo toca el tema para provocar la ira del gobierno?
Fuentes, sin duda, se juega por el enfrentamiento.
"La legalización es un hecho. Vamos a declarar que la coca es
patrimonio cultural e histórico, porque nuestra situación es distinta
de la del Cusco. Y no es un pronunciamiento mío, los consejeros también
están de acuerdo", nos dijo esta semana. "Si Puno produce más hojas de
las que consume, ¿el exceso no se va al narcotráfico?", le preguntamos.
"Eso ya es problema de control de la policía, nosotros estamos al
margen", respondió. Ojo: ya tiene un grupo de trabajo que redactará en
poco más de 20 días el sustento legal para la ordenanza de
legalización.
Ese es solo un tema –el último– de los muchos que han
puesto a Fuentes en medio de los reflectores. Ha logrado esa atención
en los últimos tiempos por dos razones: 1) permitir la instalación de
una oficina de la Alternativa Bolivariana para América Latina y el
Caribe (ALBA) en su región y 2) su admiración declarada por Hugo
Chávez, pues según dice "tenemos una inclinación hacia los gobernantes
patriotas, nacionalistas, que tienen una opción distinta de cambio". No
solo tiene inclinación por el ‘chavismo’, también tiene un retrato de
Chávez en su oficina.
Nacionalismo a la puneña
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Los disturbios provocados por un sector del Sutep fueron respaldados por el presidente regional Hernán Fuentes.
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De Hernán Fuentes, abogado de profesión, se sabe que estuvo ligado
durante la campaña por el sillón regional al nacionalismo ultra de
Antauro Humala y que se rehusó a debatir con sus rivales. Se dedicó a
hacer labor proselitista desde Radio Perú, su emisora, y desde esa
trinchera atacó a sus contrincantes. Alberto Quintanilla Chacón,
entonces candidato por Poder Democrático Regional (PDR) fue una de sus
víctimas. "Me tildó de neoliberal y proimperialista. Apelaba al
discurso antisistema para tener llegada entre la población", cuenta.
Quintanilla también recuerda que, una vez elegido,
Fuentes se peleó con Avanza País, el movimiento con el que ganó la
elección como invitado; con sus aliados de un sector del Movimiento de
Nueva Izquierda; con la mitad de sus consejeros y hasta con su
vicepresidente. "Se pasó el primer mes de gestión discutiendo cuánto
debía ganar –en la campaña prometió ganar el mínimo, pero gana mucho
más que eso–, luego se inmiscuyó en la disputa por la dirección
regional de Educación, y en mayo estuvo en medio de la polémica por un
viaje que hizo a Bolivia y en el que terminó en Venezuela", cuenta
Quintanilla.
Ya en el gobierno, Hernán Fuentes se ha convertido en
un provocador impenitente. Cuando estalló el tema de la oficina del
ALBA en Puno dijo –como Chávez– que sólo era una presencia simbólica y
que se buscaba apoyo del exterior para temas sociales. Cuando
estallaron las protestas puneñas en junio y julio prestó maquinaria
pesada para los bloqueos. Cuando el Sutep inició su huelga nacional
indefinida declaró legal la medida de fuerza y dijo que pagaría a los
docentes. También ha tenido encontronazos con la prensa y hasta les
impidió ingresar a la sede del gobierno regional.
Para el legislador puneño Yonhy Lescano, su apoyo a
las protestas es una estrategia para obtener adhesiones que no ha
logrado por su mala gestión. "Fuentes apela al discurso político para
ocultar la falta de obras y de ideas. El gasto del presupuesto es
ínfimo porque no tiene proyectos", dice. Una revista publicó que apenas
había gastado 0.8% de su presupuesto hasta marzo. ¿Qué dice él? "No es
cierto. Hasta el 30 de junio pasado el monto de las inversiones ha
sobrepasado el 13%. Pero en julio y agosto tenemos inversiones grandes,
con lo que vamos a llegar a por lo menos el 50%".
Peleas internas
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Yonhy Lescano dice que nada se ha hecho en siete meses.
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Desde que asumió el cargo los roces de Fuentes con los integrantes del
consejo regional también han arreciado. Su vicepresidente, Mauro Justo
Vilca, lo tilda de "autoritario" y "personalista" y no descarta un
futuro pedido de vacancia. Otro consejero, Juan Sacachipana, señala que
cuando les piden a los gerentes informes sobre manejo de recursos,
estos se niegan e indican que solo responden ante Fuentes. "Ni siquiera
nos informan sobre la auditoría a la anterior gestión. ¿Por qué esa
falta de transparencia?", se pregunta.
Otro cuestionamiento a Fuentes es que no ha
abandonado la gerencia de Radio Perú. "El cargo de presidente regional
exige dedicación exclusiva. Además usa la radio para fustigar a quienes
lo critican", dice Alberto Quintanilla. También se le acusa de encargar
la presidencia, en ausencia, a consejeros amigos y no al
vicepresidente. El consejero Sacachipana dice que Fuentes anda en
campaña permanente en las zonas rurales, ofreciendo trabajo,
carreteras, pero no coordina con ellos.
"Esas son acusaciones que siempre hay en la vida
política. Pero sí va a haber obras. Estamos asfaltando la carretera
Huancané-Putina y la Huancané-Moho-Tilali hasta la frontera con
Bolivia", dice Fuentes. Él se califica a sí mismo como nacionalista,
chavista. Pero para otros, como el congresista Lescano, es un
oportunista: "Cuando pasen las protestas, cuando el gobierno central
atienda esas demandas, la población puneña le va a exigir el desarrollo
de la región". Pero Hernán Fuentes no pierde su vena provocadora: "Las
protestas justas las vamos a apoyar. Y si el gobierno no da una
solución a las demandas, no descartamos una huelga indefinida para más
adelante".
(Con apoyo de Liubomir Fernández, La República-Puno)
¿Qué es el ALBA?
La Alternativa Bolivariana para América Latina y El
Caribe (ALBA) es una propuesta de integración planteada por Hugo Chávez
para crear un frente de países latinoamericanos que a través de la
cooperación regional luchen contra la pobreza y la exclusión social.
Los fondos los pone básicamente Venezuela y en él actualmente
participan Cuba, Nicaragua y Bolivia en proyectos de salud, educación y
otros de ámbito social. En el Perú sólo funciona una oficina en Puno, a
la manera de una ONG que recibe apoyo extranjero, pero nuestro país no
forma parte del proyecto.
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